Viajar con alguien con demencia puede ser un reto y puede ser estresante. Sin embargo, generalmente es posible hacerlo si se planea con cuidado para asegurar la seguridad y la confianza. Los cuidadores deben planear con bastante anticipación los viajes y evaluar cuidadosamente las limitaciones tanto de la persona como de sí mismos. Puede ser útil consultar con especialistas en viajes y profesionales de la salud sobre los mejores métodos de viaje posibles, que causen el menor nivel de angustia a la persona. Las personas con enfermedad de Alzheimer tienen a menudo dificultades con los ambientes nuevos, con las personas nuevas, con los cambios de rutina y de zonas horarias, con el ruido y la fatiga. Es por esto que normalmente es mejor viajar en las etapas tempranas de la enfermedad, ya que hay menores probabilidades de que la persona se desoriente, se agite, o angustie que si se hace en las etapas mas avanzadas. Una persona que requiere asistencia para bañarse, vestirse y para usar el baño probablemente tendrá problemas significativos al viajar, aún en viajes cortos. Asimismo, es probable que las personas con problemas de comportamiento tales como paranoia o ilusiones tengan dificultades para viajar.
Puede resultar útil hacer una "prueba" haciendo un viaje corto utilizando el mismo tipo de transporte que se piense usar para el viaje más largo. Esta prueba brindará una idea sobre la capacidad de viaje de la persona. Si la persona no tolera el viaje más corto, es posible que no sea buena idea viajar. Hay una serie de señales que pueden indicar que viajar no sea bueno. Entre ellas están las siguientes:
Los cuidadores deben evaluarse a sí mismos, para asegurarse de estar preparados para viajar con alguien con demencia. Es importante tener expectativas reales. Durante el viaje, los cuidadores tendrán que manejar eventos inesperados y comportamientos desafiantes, a veces en público. Ellos pueden encarar muchas situaciones estresantes, así como la falta de sueño. Ellos deben mostrar paciencia y flexibilidad en sus planes. Si la persona que recibe el cuidado es del sexo opuesto, es posible que el cuidador tenga que entrar a un baño del sexo opuesto para asistir a la persona. Y los cuidadores deben estar dispuestos a planear por anticipado y a buscar ayuda si fuera necesario.
Considere estos consejos cuando haga planes para viajar con alguien con demencia:
Referencias: Alzheimer's Association. (Nov 2007). Travel Safety. Obtenido el 22 de mayo 22 del 2008 en http://www.alz.org/national/documents/topicsheet_travelsafety.pdf. Dementia and travelling. (Nov 2007). Obtenido el 22 de mayo 22 del 2008 en http://www.betterhealth.vic.gov.au/bhcv2/bhcarticles.nsf/pages/Dementia_and_travelling. Hall GR. Travel guidelines for people with dementing illness. University of Iowa. Obtenido el 22 de mayo 22 del 2008 en http://www.centeronaging.uiowa.edu/archive/pubs/Newest%20Versions%20-%20pdf%20format/Travel%20Guidelines.pdf. Moxley J. (1996). Totebag and Toothbrush: Travel Tips for the Alzheimer's Caregiver. Winston-Salem, North Carolina: Piedmont Triad Alzheimer's Association.
Last modified 10/14/2009